Profesionales y empleo 2.0: el Community Manager

En el post anterior hablábamos de los nuevos horizontes laborales que se abren ante nosotros gracias a la generalización del uso de internet y de la importancia de mejorar nuestras competencias digitales para poder acceder a él de una forma adecuada, ya que, como decíamos, requiere formación y especialización.

Es necesario tener unos conocimientos específicos para poder realizar las tareas que tienen que llevar a cabo los profesionales 2.0, puesto que son labores muy concretas y para las que son necesarias cierta formación, ciertas actitudes y aptitudes.

En este artículo abordamos la figura del Community Manager o gestor de Comunidades, un rol que está de moda y que se perfila como uno de los más demandados en la actualidad, con una gran proyección de cara al futuro más inmediato.

El Community Manager, según la Asociación Española de Responsables de Comunidad, es “aquella persona encargada o responsable de sostener, acrecentar y, en cierta forma, defender las relaciones de la empresa con sus clientes en el ámbito digital, gracias al conocimiento de las necesidades y los planteamientos estratégicos de la organización y los intereses de los clientes. Una persona que conoce los objetivos y actúa en consecuencia para conseguirlos”

El Gestor de Comunidades es un experto en comunicación que lleva la información de forma bidireccional, hacia la marca/institución a la que representa y hacia la comunidad. Es la voz de la marca/institución, por lo que necesita conocer muy bien cuáles son los objetivos que persigue y la forma en la que ésta quiere que su mensaje se comunique, así como qué es lo que pretende decir.

Una de sus responsabilidades es trasladar a sus superiores información acerca de los usuarios, de su comunidad, por lo que es imprescindible que el Community Manager los conozca perfectamente. Lo ideal es que sepa si estudian, si trabajan, qué les interesa, qué no les gusta, a qué dedican el tiempo libre… Y esto se consigue hablando con ellos.

Otra de sus funciones es la de crear contenido de calidad que vincule a la marca que gestiona con los usuarios, creando así una comunidad fuerte en la que cada uno aporte valor. Por este motivo, es imprescindible que el Community Manager tenga buenas aptitudes para escribir y sea capaz de comunicar adecuadamente.

También es buena idea que tenga, al menos, nociones de analítica web y de posicionamiento web, ya que muchas veces se ve obligado a realizar tareas de esta índole.

Debe tener una gran capacidad para empatizar con los usuarios. Es el intermediario entre marca/institución y comunidad, al que se van a dirigir los miembros de la misma ante cualquier duda, pregunta o queja, y tiene que resolverla con la mayor efectividad posible haciendo ver que el usuario es importante para la marca/institución.

Pero, además de compartir esa información de calidad que mencionábamos antes, el Community Manager tiene que escuchar. Esta, sin lugar a dudas, es su función más importante.

Tiene que saber quién, cómo y dónde se habla de la marca a la que representa, aunque no se dirijan directamente a ella, e intervenir en todas las conversaciones que sea necesario.

En resumen, el Community Manager es el responsable de hacer la marca o institución humana y cercana al usuario. Para ello, debe usar el lenguaje en consecuencia y mostrar, sin decirlo, que detrás de cada actualización en redes sociales hay personas que se preocupan por él, que les interesa lo que piensan y necesitan.

Si quieres saber más acerca del Community Manager, permanece atento a nuestras Jornadas de Sensibilización en las que próximamente hablaremos de ello.