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Competencias digitales para una educación virtual

2020 ha sido un año decisivo para la transición de la educación tradicional a la educación virtual y hoy día los estudios ya no pueden entenderse sin el uso de las nuevas tecnologías

El confinamiento, con el consiguiente cierre de centros educativos, obligó a docentes y a estudiantes a adaptarse en tiempo récord a la educación online y a desarrollar una serie de habilidades digitales necesarias para sacarle todo el jugo a esta nueva forma de enseñar y de aprender. 

Docentes, alumnado y familias han realizado un gran esfuerzo por adaptarse a las nuevas competencias digitales que requiere la educación a distancia. ¿Qué competencias digitales deberían tener profesorado, estudiantes y progenitores? Desde Andalucía Compromiso Digital te lo contamos.

¿Qué son las competencias digitales?

Comencemos por el principio. Según la Comisión Europea, las competencias digitales podrían definirse como “un conjunto de habilidades y conocimientos que posibilitan el uso crítico y seguro de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) para el trabajo, el ocio y la comunicación”.

Son, además, competencias claves y necesarias para la inserción social y profesional.

Para el Parlamento Europeo, “la competencia digital se apoya en las habilidades del uso de ordenadores para recuperar, evaluar, almacenar, producir, presentar e intercambiar información y para comunicar y participar en redes de colaboración a través de Internet”.

Estas competencias digitales se recogen y desarrollan en el Marco de Desarrollo y Comprensión de la Competencia Digital en Europa (DIGCOMP)

Específicamente en el ámbito del aprendizaje, en la Sociedad de la Información es imprescindible contar con nuevas habilidades técnicas y cognitivas para hacer frente a los retos de conocimiento que se plantean en unos momentos en que las herramientas interactivas están cambiando la forma de educar y también de estudiar.

El papel del personal docente en el entorno digital

En este nuevo escenario, la formación del personal docente en competencias digitales es algo fundamental  tanto para mejorar su forma de enseñar como para conectar con el alumnado. 

El profesorado ha tenido que acelerar el proceso de incorporación de competencias digitales para ponerlas en marcha en su nueva aula virtual, un espacio educativo distinto que requiere la necesidad de combinar las habituales competencias básicas con el amplio abanico de programas y herramientas digitales diseñadas para el ámbito educativo.

El Marco Común de Competencia Digital Docente (MCCDD) es un marco de referencia para el diagnóstico y la mejora de las competencias digitales del profesorado, a nivel europeo y estatal.

Determina y evalúa  los conocimientos y destrezas que el profesorado debe adquirir para ser digitalmente competente y poder, de este modo, manejar e introducir las TICs en el aula.

Estas competencias digitales se definen como aquellas que necesitan desarrollar los docentes del siglo XXI para la mejora de su práctica educativa y para el desarrollo profesional continuo. Para su elaboración se tomó como referencia el DIGCOMP.

Áreas del marco común de competencia digital docente

El Marco Común de Competencia Digital Docente divide las competencias digitales en cinco grandes áreas que, a su vez, engloban 21 competencias con seis niveles diferentes: 

  1. Información y alfabetización informacional. Es el núcleo del MCCDD. Permite al personal docente localizar, organizar y almacenar información y contenido digital e identificar sus posibilidades para incorporarlos al aprendizaje.
  2. Comunicación y colaboración. En esta fase, el personal docente es capaz de compartir recursos en línea, así como de interactuar en comunidades virtuales. 
  3. Creación de contenidos digitales. Implica la creación y edición de contenidos —como vídeos, imágenes y textos— en diferentes formatos y espacios, como blogs o webs.
  4. Seguridad. Esta área hace hincapié en la necesidad de proteger la información, especialmente la personal, además de adoptar medidas de seguridad y hacer un uso responsable de la tecnología.
  5. Resolución de problemas. Es el último eslabón de las competencias digitales docentes y engloba cuestiones como resolver problemas conceptuales usando medios digitales, actualizar los conocimientos o solucionar problemas técnicos, entre otros.

Por tanto, el profesorado de hoy en día debe tener la capacidad de recopilar la información de valor de la red, realizar y compartir videotutoriales para compartirlo, así como crear y editar audio digital para estimular al alumnado y captar su atención del en el aula.

Además, deben tener habilidades para compartir los materiales de estudio a través de plataformas en línea, para crear vídeos e infografías y para aprovechar los videojuegos y la gamificación con fines pedagógicos.

Por otra parte, deben ser capaces de comprobar el plagio y de entender las cuestiones relacionadas con derechos de autor en un mundo en que los trabajos que realiza el alumnado son cada vez más susceptibles de ser copiados de la red.

Las competencias digitales en el alumnado

Las herramientas interactivas están cambiando la forma de enseñar, pero también la forma de aprender, de modo que las competencias digitales se han convertido en un elemento esencial en los currículums escolares actuales.

Para que el alumnado pueda adquirir estas competencias digitales, el profesorado debe estar capacitado y acreditado a su vez.

A menudo se considera que las personas nacidas después del año 2000 son nativas digitales, ya que han nacido en un mundo dominado por la tecnología.

Desde muy temprana edad viven en hogares en los que hay más pantallas que medios impresos, prefieren la imagen al texto y manejan con soltura pantallas y dispositivos tecnológicos, en especial el smartphone.

Sin embargo, el contacto temprano con la tecnología no garantiza habilidades tecnológicas de forma automática.

El alumnado del siglo XXI tiene interacciones y contactos fluidos con las tecnologías, las dominan hábilmente, pero solo para ciertas finalidades y en determinados contextos.

Pueden tener muy claro cómo publicar un vídeo en TikTok o una story en Instagram, pero no suelen tener tanta seguridad a la hora de redactar un e-mail formal o de crear un documento y compartirlo usando herramientas colaborativas. 

Por lo tanto, la educación formal debe reforzar la adquisición de competencias digitales entre la población infantil y juvenil, pues se han convertido en un elemento clave para aprender a utilizar las herramientas necesarias en un contexto educativo virtual.

Competencias digitales

El alumnado digital puede solucionar problemas y tomar las decisiones correctas y aprovechar los recursos que la Red ofrece para producir sus propios contenidos, publicarlos, y compartirlos.

Puede utilizar la tecnología de forma creativa y generar vídeos y presentaciones animadas. Es capaz de comunicarse e interactuar con el resto del alumnado o con otras personas y aprende a trabajar colaborativamente.

Asimismo debe ser capaz de recabar, seleccionar, analizar y utilizar la información que hay en Internet de manera inteligente y de evaluarla en función de las fuentes de las que la obtiene.

Y es igualmente importante que sepa comportarse de forma respetuosa y responsable cuando utiliza las tecnologías de la información y la comunicación y aprende a ser un buen ciudadano o ciudadana digital que contribuye al desarrollo de su comunidad.

Estas competencias digitales también serán determinantes en el  futuro, ya que con el paso del tiempo y el desarrollo de nuevas tecnologías cada vez serán más las habilidades que deberán adquirir para adaptarse al medio en su profesión y en su vida.

La enseñanza virtual, un desafío para las familias

Alumnado y docentes no son los únicos que han tenido que adaptarse a la educación online impuesta por la pandemia del coronavirus.

Los padres y las madres también, porque a menudo se han visto obligados a ceder a sus hijos e hijas sus dispositivos digitales y han invertido su paciencia, su tiempo y su energía para acompañar a su descendencia —sobre todo a los más pequeños— a la hora de zambullirse en la enseñanza virtual.

El profesorado es el encargado de preparar el contenido académico y adaptarlo a la educación virtual. Sin embargo, los progenitores deben estar preparados para acompañar a sus hijos e hijas en el proceso educativo, también online.

La educación online supone un reto desigual para cada familia: no todas cuentan con un ordenador en casa para uso exclusivo del hijo o hija, ni tienen la misma calidad de conexión a Internet, ni todas tienen las mismas destrezas digitales, sobre todo si es la primera vez que se enfrentan al estudio online.

Por tanto, la enseñanza virtual es también un desafío para las familias.

Padres y madres deben adquirir las competencias digitales básicas para supervisar y acompañar a sus hijos e hijas en sus clases online y familiarizarse con las plataformas educativas que utilizan en su centro educativo.

Acompañarlos diariamente en la estrategia de enseñanza a distancia constituye no solo un apoyo indispensable para ellos, sino también para el personal docente. 

El futuro de la educación será digital

El proceso de enseñanza virtual que se ha vivido en las últimas fechas ha acelerado la evolución de una educación que en los próximos años continuará enfocándose al ámbito digital. 

Docentes, familias y estudiantes deben ser conscientes de la importancia de las competencias digitales en un proceso de aprendizaje que necesitará de su implicación para que las generaciones venideras puedan afrontar el futuro con garantías.